Estuvimos alojados dos noche el fin de semana pasado. 
Destacaría la limpieza de la habitación ya que estaba impecable, los
detalles y decoración (botellitas de agua, bombones, artesanía,...)
Y por supuesto la amabilidad de Nolo y el ambiente acogedor y
familiar.
Ah! Me dejo el desayuno que es completísimo y abundante (se agradece
mucho el zumo de naranja natural), y el entorno que es una maravilla.

Relación calidad-precio un 10.
Elena y Roberto, Cliente